viernes, 8 de agosto de 2014

Instructor de boxeo desea entrenar niños especiales


PORT CHESTER.- El instructor de boxeo, José Ovidio Hernández, de 44 años, de Port Chester, desea entrenar niños especiales, al manifestar que ellos son personas que brindan amor y pueden hacer cosas increíbles.
Hernández, quien nació el 29 de agosto de 1970, en Pasaquina, el Tablón, Departamento de la Unión, El Salvador, ha dedicado 24 años de su vida entrenando jóvenes de manera gratuita, con el fin de que se mantengan sanos, que practiquen un deporte y se diviertan sanamente.
“Ser entrenador de boxeo no es algo fácil, se debe saber cómo hacerlo, y por medio de la vista se puede deducir si un muchacho está apto para entrenar en el boxeo; conozco los puntos fundamentales, tengo muchos años de hacer esto y es algo que me apasiona”, comentó Hernández, que visitó las oficinas de EL SOL News para hablar de su experiencia.
El instructor de boxeo, recibió en 2012 un reconocimiento de la Casa Blanca llamado “Cesar Chavez Day” por su labor de entrenar jóvenes, gracias al concejal hispano de Port Chester, Luis Marino.
Hernández entrena a los jóvenes en el Carver Center, en 400 Westchester Avenue, en Port Chester. “El centro me ha abierto las puertas para entrenar y ellos me han apoyado mucho en esta labor”, comentó. 
El salvadoreño ha trabajado 25 años en una panadería para ganarse la vida. “Lo del boxeo es un pasatiempo, es algo que me gusta. Entreno aproximadamente en el Carver Center a unos 40 muchachos y quisiera apartar dos días para entrenar a los niños especiales”.
Hernández, quien desde 1990 ha instruido a los jóvenes en el boxeo, aseguró a este semanario que “me encanta entrenar y los muchachos aprenden rápido. El boxeo es bastante fuerte, con mente y velocidad se trabaja bien, para practicarlo se necesita gente sana, que no fume, ya que la capacidad de la vista baja.
Relató que “en el Bronx conocí a un señor que me ayudó a aprender el boxeo, me enseñó los primeros pasos, me costó bastante pero saqué mi licencia. El reconocimiento en la Casa Blanca me lo dieron porque llevé las pruebas de las cosas que yo he hecho con los jóvenes”.
Hernández manifestó que ya tiene experiencia en entrenar niños especiales. “Creí que era complicado entrenar niños especiales pero no es así, ya que ellos pueden hacer muchas cosas increíbles, es una bendición entrenarlos, porque no son hipócritas y ellos obedecen siempre”.


Explicó que “hasta el momento he entrenado a dos niños especiales, para ellos utilizamos guantes especiales. Con un niño especial no se pueden hacer los rounds de tres minutos, debe ser sólo de uno, yo les pongo los uniformes de boxeadores para hacerlos sentir igual a los demás, tengo un Ipad y ellos ponen la música que quieren, si estoy entrenando a los niños especiales los demás jóvenes tienen que esperar porque ellos son resentidos, tengo todo ese conocimiento y los sé tratar”. 
Con los niños especiales el tiempo de entrenamiento es una hora igual que los demás. “Mi sueño es entrenarlos, Dios me lo ha dicho ‘entrena niños especiales’, he oído voces que me dicen que lo haga y es mi deseo”, declaró el hispano.
Agregó que “puedo entrenar 40 niños especiales en el mismo horario porque ellos se ponen a caminar, correr, y se les ve el interés”.
Hernández relató que cuando recibió el reconocimiento de la Casa Blanca en 2012 “compartí con el congresista Luis Gutiérrez en Washington, él me dijo: ‘yo estoy luchando por la reforma migratoria y tú por llevar gente a Las Vegas’, me dijo bromeando”. También comentó que compartió en su momento con el boxeador filipino Many Pacquiao.
El “Cesar Chavez Day” es un premio que otorga anualmente la Casa Blanca inspirado en el líder sindicalista César Chávez (1927-1993), activista que luchó en favor de los derechos civiles para los campesinos. “De algún modo mi labor se asimila a la de César Chávez”, indicó Hernández.
En instructor de boxeo reveló que “mi sueño es llevar a los muchachos a Las Vegas, quisiera que alguien más me ayudara en ese proyecto”
Para Hernández organizar una pelea es difícil, ya que se necesita un doctor y una ambulancia por cuestiones de emergencia médica como una hemorragia o cualquier golpe peligroso.
“Con un mal golpe, el muchacho corre el riesgo de morir, uno debe saber identificar los momentos así. Al joven hay que saberlo malorear, saber reanimarlo entre cada ring, ya que sólo dan un minuto, se debe tener el agua lista y verle los ojos, ponerle la mano donde corresponde, hablarle fuerte si él esta fingiendo”, explicó.
Hernández indicó que uno de sus mayores deseos es organizar campeonatos de boxeo de niños especiales. “Para eso se necesita de personal médico, eso lo brinda Carver Center y espero algún día hacerlo realidad”.
El salvadoreño estimó que ha entrenado a unos 3 mil muchachos desde 1990.  Tiene 27 años de vivir en Port Chester.  

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