viernes, 11 de abril de 2014

Familias separadas por deportaciones cuentan su historia en manifestación


HARTFORD.- Las familias de Connecticut, directamente afectadas por las deportaciones, se unieron a varias organizaciones para salir a las calles e instar al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama a usar su autoridad ejecutiva y frenar de una vez por todas las deportaciones que afectan a los inmigrantes que no tienen documentación legal en el país.


La iniciativa se realizó, el sábado pasado, en más de 70 ciudades de los Estados Unidos, donde las familias afectadas  salieron a protestar por las dos millones de deportaciones bajo la administración Obama e hicieron huelgas de hambre.


En Connecticut, desde horas tempranas varias organizaciones de 11 ciudades del Estado se hicieron un solo nudo participando en la caravana que comenzó en Port Chester y Stamford, continuó por Norwalk, Bridgeport, New Haven, Meriden, New Britain, además en New London y Willimantic, hasta llegar al Abraham A. Ribicoff Federal Building, en Main Street, Hartford, donde la voz de los inmigrantes se hizo escuchar.

Al evento se sumaron los representantes estatales hispanos, Edwin Vargas (D-Hartford), y Angel Acre (D-Hartford), quienes brindaron su respaldo a las familias afectadas por las deportaciones.

Inmigrantes cuentan su historia

Jasmine Mendoza de Norwalk, quien nació y se crió en los Estados Unidos, nunca se imaginó que el U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE),  deportaría a su marido debido a una parada de tráfico de rutina, que la dejó sola criando a su hijo de ocho meses de edad.


Cuando su esposo Claudio Mendoza fue detenido por conducir sin el cinturón de seguridad en el 2013 las autoridades se enteraron que había entrado en los Estados Unidos sin papeles en 1998. Dos meses después de haber sido deportado, casi muere tratando de volver a cruzar la frontera. Fue detenido y deportado de nuevo, relató Mendoza.


“Le pido al presidente Obama que no queremos ni una familia más innecesariamente destrozada por el ICE. Lo que nos ha sucedido es algo triste y no deseamos que nadie más sufra este flagelo”, declaró.


José Luis Piscil de New Haven es un padre indocumentado y trabajador en una fábrica, que ha vivido en New Haven durante siete años. Su hijo de dos años, nació con un problema cardíaco. El ICE descubrió que era indocumentado a través del programa Comunidades Seguras, al someterse a la prueba de las huellas digitales. La policía lo detuvo por dos delitos menores.


Jose Luis relató que no tiene antecedentes penales, pero el ICE le negó solicitud de discreción procesal en dos ocasiones, alegando que él tiene antecedentes penales. “Si la TRUST Act hubiera sido aprobada un año antes, nunca habría sido detenido por el ICE”, lamentó Piscil, quien el jueves pasado regresó a la Corte.


"Cuando ICE me detuvo, mi esposa estaba embarazada de seis meses. Me pregunté ' ¿Voy a estar en prisión el día en que mi hijo nazca? ¿Cómo sé que mi esposa sobrevivirá sin ingresos? Nada de esto importaba a ICE", señaló el inmigrante.


Otros testimonios fueron de Sharon Giammarco de Niantic, quien está tratando de llevar a su marido Arnold a casa desde que fue deportado a Italia el año pasado, además de Marcos Reid, de New Haven, quien es un padre de familia y veterano militar de los Estados Unidos, con tarjeta de residencia desde 1978.


En 2011, el inmigrante fue a la cárcel por una venta de 30 dólares de drogas y tres cargos de drogas no violentos. El Ice lo mantuvo durante 16 meses hasta que presentó una demanda de acción de clase en nombre de todos los inmigrantes retenidos indefinidamente sin la posibilidad de pagar una fianza.


La demanda también cuestionó la práctica de encadenar a los inmigrantes. Durante las comparecencias ante el tribunal a se le permitió regresar a casa, pero sigue con el proceso de deportación, manifestó.


Clayton Richard Gordon, de Bloomfield es un padre y un veterano del ejército de los Estados Unidos que llegó a Connecticut cuando era pequeño con una tarjeta verde. Hace varios años, se declaró culpable de un cargo de drogas después de que se encontraron narcóticos en el apartamento que compartía con sus familiares.


El acuerdo con la fiscalía no dio lugar a la cárcel, pero varios años más tarde, el ICE se presentó en su casa y se lo llevaron. La agencia trató de detenerlo indefinidamente, pero él demandó y fue liberado después de 6 meses. Él todavía está luchando para permanecer en su casa con su esposa Kim y su hijo de cuatro años, se dio a conocer.



OPINIONES
"Es el presidente y no el Congreso, quien es responsable de las deportaciones arbitrarias y llenando los centros de detención de inmigrantes. El uso de programas injustos como Comunidades Seguras ha separado familias y queremos frenar esto": John Lugo de Unidad Latina en Acción en New Haven.


“Obama tiene la autoridad legal y la responsabilidad moral de usar la acción ejecutiva y cambiar la situación de miles de inmigrantes. Estamos pidiendo a Obama ampliar el programa de Acción Diferida para los trabajadores indocumentados, tal como lo hizo para los jóvenes indocumentados": Ana María Rivera, analista legal y política en la Junta for Progressive Action de New Haven. 

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