viernes, 6 de diciembre de 2013

No hubo ninguna falla mecánica en descarrilamiento de tren de Metro-North


NUEVA YORK.- Cuatro muertos y 68 heridos fue el saldo que dejó el descarrilamiento de un tren de Metro-North, en la línea de Hudson, el domingo pasado, causando caos y pánico entre los pasajeros.
Las autoridades informaron que las personas que fallecieron en el fatal incidente son:  Donna Smith, de 54 años, de Newburgh; James Lovell, de 58, de Cold Spring; James Ferrari (59), de Montrose, y Ahn Kisook, (35), de Queens.
Según el informe, el accidente ocurrió a las 7:22 de la mañana, cuando el tren se descarriló en una curva pronunciada, de baja velocidad, y cayó a orillas del río Hudson.


El informe detalló que cinco de los siete vagones, se salieron de las vías ferroviarias. El incidente fatal se originó a unos 300 metros de la estación de Spuyten Duyvil de la línea Hudson de Metro North. Uno de los vagones estuvo a punto de caer al agua, se dio a conocer.
Las investigaciones sobre el hecho continúan y aunque no se han brindado más detalles sobre el percance, los oficiales revelaron que no hubo ninguna falla mecánica en el fatal incidente.


Según se conoció, los investigadores sospechan que el descarrilamiento se provocó por el exceso de velocidad, ya que el ferrocarril viajaba a 82 millas por hora, al momento del percance.
De las 68 personas que resultaron heridas, 11 se encuentran en estado crítico, se informó.
El tren había salido de la ciudad de Poughkeepsie, con destino a la Gran Central Terminal, según un portavoz de la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA).
Al momento del accidente, viajaban más de 70 personas en la unidad. La tripulación del tren fue sometida a las pruebas de alcohol, las cuales dieron negativo, detalló el informe.


Earl Weener, de la National Transportation Safety Board (NTSB), precisó que las pruebas de drogas aún están pendientes.
Nos fijamos en los datos de cada una de las nueve paradas en el camino, y no vimos ninguna anomalía o degradación en el rendimiento del sistema de frenado, ya que el viaje fue largo. A partir de estos datos, no hay información que indique que el sistema de frenos no estaba funcionando correctamente”, explicó Weener.
Según el funcionario, el tren viajaba a 82 millas por hora, en una zona de 75 y no disminuyó la velocidad cuando transitaba por una curva pronunciada.


El tren se había detenido previamente en la estación de Tarrytown, y había estado viajando continuamente por cerca de 20 minutos, indicó Weener, quien no quiso hacer comentarios sobre la posibilidad de que el conductor del ferrocarril, William Rockefeller, de 46 años, estuviese dormido o distraído a la hora del percance, pese a que varias investigaciones revelaron la posibilidad de que el accidente fue provocado por un error humano.


Una mujer que viajaba en el tren presentó la primera querella contra la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA), por negligencia, exceso de velocidad, y deficiente mantenimiento y supervisión de la unidad.
El servicio ferroviario en la línea de Hudson se restableció el miércoles pasado, se informó.
El gobernador Andrew Cuomo, después de la tragedia ferroviaria, ordenó que se adopten nuevas medidas de precaución para proteger a los pasajeros, incluida la de obligar a todos los empleados de la MTA a participar en charlas sobre seguridad, finalizó el informe.

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